Custodiar la herencia espiritual y fortalecer el tejido comunitario.
"Custodiar, honrar y portar el Santo Sepulcro, manteniendo viva la llama de la devoción cristiana en el corazón de Medellín. A través de la hermandad y el servicio, preservamos una tradición centenaria, haciendo de cada paso en nuestras procesiones un acto de fe pública, piedad y amor a Cristo."